No quiero que te pidas cita en la consulta

No sin antes leerte el mini-libro.

Porque puede que las estrategias que te comparto este mini-libro sea lo único que necesites para mejorar tu estreñimiento y evitar sus molestas consecuencias (como las hemorroides o fisuras anales)

O porque puede que estés buscando un remedio milagroso, una pastillita mágica o el probiótico de turno que te solucione todos los problemas defecatorios, y que tú no tengas que hacer ningún cambio ni pasar a la acción.

Y yo no tengo remedios milagrosos, solo estrategias basadas en la evidencia científica.

Así que mejor que lo leas antes de pedir cita. Podrás comprobar si mi visión de la medicina está alineada con la tuya, o si prefieres apostar por esos gurús que te prometen resultados inmediatos. De esos que te «desintoxican» el colon, a la vez que te mejoran desde el sistema inmune hasta el brillo del pelo.

Ahora bien, si ya has leído el mini-libro, crees en la medicina basada en la evidencia y piensas que soy la persona adecuada para solucionar tu problema, me puedes encontrar por aquí: 

Dudas frecuentes

Sobre todo, vamos a hablar. Lo más importante para mí es entender tus síntomas y preocupaciones. Me interesa conocer todos los detalles y que podamos hablar tranquilamente de tus molestias en su contexto. Soy una fiel creyente del abordaje biopsicosocial, sobre todo en los trastornos del eje intestino-cerebro como son los trastornos funcionales del suelo pélvico.

Al final de la consulta te propondré opciones de tratamiento para que tu decidas si se adaptan a tus necesidades. Yo te puedo aconsejar lo que creo que es mejor para ti, pero tu tienes la última palabra.

Si vienes por problemas anales, rectales o defecatorios, me da mucha información poder explorarte.

Hacer un tacto rectal me ayuda a comprobar los músculos del esfínter y del suelo pélvico. Características como el tono, la fuerza, la coordinación, la propulsión y la sensibilidad son importantes para el diagnóstico.

Dicho esto, siempre será tu decisión. Si tienes dolor, podemos empezar mirando la zona externa y nada más. O ni siquiera eso. Podemos dejarlo para otro momento en el que estés preparada.

No hace falta que te pongas un enema para venir a la consulta. En condiciones normales el recto permanece vacío de heces, ya que se mantienen en la «sala de espera» que es el sigma (la parte del colon justo por encima del recto). Así que no habrá ningún problema para hacer una exploración. Tampoco hace falta una limpieza especial. No hay que sacarle brillo. Con que te bañes es suficiente.

Y no, no pasa nada si tienes la menstruación. Sin embargo, si tienes un problema de prolapso vaginal, los tampones y la copa menstrual nos pueden dificultar la exploración.

Si, de hecho, es bastante útil en casos de prolapso rectal o hemorroidal. Es muy típico que el día de la consulta estás mucho mejor de los síntomas y te da rabia de que no podamos ver cómo está el asunto en su peor momento.

Pero por favor no me enseñes fotos de cacas. Para eso tenemos la escala de Bristol 😉

Y si te quedan dudas si soy la persona adecuada para ayudarte, me puedes escribir por aquí:

Eso sí, no puedo dar consejos médicos por email sin conocer tu caso previamente. Ni puedo ni quiero.

RECURSO

Mini libro