Bandas hemorroidales: su uso y resultados

Cuando las hemorroides internas empiezan a dar guerra, es normal buscar opciones que no impliquen pasar por quirófano. Las bandas hemorroidales son una de las técnicas más efectivas y menos invasivas para tratar este problema en la consulta, aunque todavía generan muchas dudas.

Es normal tener miedo a lo desconocido. Siempre se ha asociado el tratamiento para hemorroides a un procedimiento doloroso, así que el hecho de tratarlas en la consulta puede sonar terrorífico.

Por eso, en este artículo te explico de forma clara en qué consiste el procedimiento, qué resultados puedes esperar y cómo es el proceso de recuperación, para que si te decides a hacerte este tratamiento, tomes decisiones con tranquilidad y con toda la información en la mano.

¿Qué son las bandas hemorroidales?

Cuando hablamos de bandas hemorroidales (también conocidas como banding o ligadura con bandas), nos referimos a una técnica ambulatoria para tratar hemorroides internas que sangran o se prolapsan levemente. No es una cirugía con incisiones ni puntos. Su objetivo es sencillo: cerrar el riego del paquete hemorroidal para que se reduzca y deje de dar síntomas.

Ligadura con bandas hemorroidales

El procedimiento se puede hacer en la consulta porque las bandas las ponemos en la base de la hemorroide, por encima de la línea dentada, una zona sin receptores de dolor, igual que el resto del recto y tubo digestivo.

Es clave distinguir qué tratamos y qué no tratamos con esta técnica. Las bandas son para hemorroides internas; no sirven para plicomas (esos colgajos externos), trombosis perianal ni lo hacemos con una fisura anal activa o con un síndrome miofascial del suelo pélvico (como el síndrome del elevador del ano).

Es decir, si tienes dolor de base (dado a que las hemorroides no duelen), primero valoramos y corregimos la causa y luego planteamos en poner las bandas. También es importante valorar y tratar el estreñimiento, los problemas de evacuación (como la disinergia defecatoria) y los hábitos que te han hecho tener enfermedad hemorroidal, para tener el mayor éxito con el procedimiento y la menor tasa de recidivas.

¿Cuándo están indicadas las bandas hemorroidales?

  • Sangrado recurrente con la deposición por hemorroides internas grado I–III.
  • Prolapso leve que «asoma» tras ir al baño y se reduce solo o con ayuda del dedo.
  • Pacientes que buscan una opción efectiva y sin ingreso, antes de plantear cirugías más agresivas.

En cada sesión se suele tratar uno o dos paquetes para evitar molestias innecesarias y a veces es necesario programar nuevas ligaduras.

La evidencia actual indica que las bandas son el tratamiento de consulta más efectivo para grados I y II, y en muchos casos para grado III (Hawkins, 2024).

Pero en mi opinión, las claves para el éxito son: buena indicación, corregir el problema de raíz, hacer una técnica correcta y un seguimiento estrecho. Así conseguimos que el resultado sea lo más duradero posible.

El procedimiento de ligadura con bandas

Cuando propongo una ligadura con bandas, lo hago porque es una técnica segura, ambulatoria y con resultados muy predecibles para las hemorroides internas. No requiere ingreso ni anestesia general, y permite al paciente volver a casa el mismo día.

Aquí te explico paso a paso cómo se realiza y qué puedes esperar antes, durante y después.

Preparación del paciente

No hace falta una preparación previa. Eso claro, siempre que no tengas un problemas de estreñimiento o defecación obstructiva, en cuyo caso trataremos ese problema primero para que el procedimiento de ligadura con bandas sea todo un éxito. Lo mismo si tienes dolor crónico debido a un síndrome del elevador del ano, ya que cualquier procedimiento que hagamos puede empeorar el dolor.

Es importante que informes a tu proctólogo de cualquier medicación que tomes o enfermedad, especialmente si tomas anticoagulantes, antiagregantes o tienes antecedentes de cirugía anal.

Conviene venir acompañado, no porque el procedimiento limite la movilidad, sino por la tranquilidad de no tener que conducir justo después. No hace falta ayuno ni ingreso hospitalario: se realiza completamente en consulta.

Desarrollo del procedimiento

La colocación de bandas se realiza en pocos minutos. Con un anuscopio se localiza el paquete y, mediante un pequeño dispositivo (llamado ligador), se coloca un anillo elástico muy pequeño en su base. Es como si le pusieses una coleta muy apretada a la hemorroide.

Al quedarse sin aporte sanguíneo, el tejido se seca y se desprende solo a los días, normalmente durante una deposición y sin que lo notes. En cada sesión se suelen tratar una o dos hemorroides, para evitar molestias innecesarias y permitir una mejor recuperación (Komporozos, 2021).

Durante la maniobra puedes sentir una leve presión o sensación de evacuación, pero no debería doler. Si aparece dolor, se retira la banda y se recoloca un poco más arriba, donde no hay sensibilidad. Tras el procedimiento, puedes hacer vida normal, en función de las molestias. La mayoría de mis pacientes retoman su rutina habitual en menos de 24 horas.

Beneficios y resultados esperados

La ligadura con bandas hemorroidales es uno de los tratamientos más efectivos y menos invasivos para las hemorroides internas. Su éxito no depende solo de la técnica, sino también de una buena indicación y de un seguimiento adecuado. Aquí te resumo los principales beneficios y qué puedes esperar tras el procedimiento.

Efectividad del tratamiento

Según la evidencia disponible, este tratamiento consigue resultados excelentes en la mayoría de los casos. Las cifras rondan un 80–90 % de efectividad cuando se realiza en hemorroides de grado I, II o III bien seleccionadas (Hawkins, 2024; Komporozos, 2021). Lo más destacable es que:

  • Reduce o elimina el sangrado en pocas semanas.
  • Disminuye la sensación de prolapso tras la defecación.
  • Permite repetir la ligadura de forma segura si persisten síntomas o aparecen nuevos paquetes afectados (a partir de las 4-6 semanas)
  • Evita, en muchos casos, recurrir a cirugía más agresiva.

Además, al no dejar heridas ni puntos, la recuperación es rápida y el riesgo de complicaciones graves es bajo.

El beneficio en calidad de vida y satisfacción es elevado, y la mayoría de los pacientes experimenta mejoría significativa en el primer mes (Pastor Peinado, 2023).

Recupera tu calidad de vida con el tratamiento de bandas hemorroidales

Sin embargo, hay que saber que hasta un 15-20% de las personas puede requerir sesiones repetidas por recurrencia de los síntomas a largo plazo (Komporozos, 2021). Esto se da en parte por las limitaciones de la técnica, y también porque en los estudios no hacen hincapié en corregir los factores de base que han producido las hemorroides en primer lugar.

Tiempo de recuperación

El tiempo de recuperación suele ser corto: la mayoría de los pacientes retoman su vida normal en 24 a 48 horas. Durante los primeros días puede notarse:

  • Sensación de cuerpo extraño, tenesmo o presión en el recto.
  • Molestia leve al defecar o al permanecer sentado mucho tiempo.
  • Un pequeño sangrado al desprenderse la banda (entre el día 7 y el 14).

Estos síntomas son esperables y se controlan fácilmente con analgésicos comunes. Lo que es muy importante es controlar el estreñimiento y evitar el esfuerzo defecatorio.

En resumen, se trata de un procedimiento rápido, eficaz y con mínimo impacto en la rutina del paciente, que mejora notablemente su calidad de vida.

Posibles complicaciones y cuidados post-procedimiento

La ligadura con bandas hemorroidales es un tratamiento seguro, pero como toda intervención médica, puede generar molestias leves o, en raras ocasiones, alguna complicación. Lo importante es saber qué es normal y cuándo conviene consultar.

Aquí te explico lo que puedes esperar y cómo cuidarte los días siguientes para favorecer una buena recuperación.

Complicaciones frecuentes

La mayoría de los pacientes no tienen complicaciones. Aun así, puede haber pequeñas molestias durante los primeros días, especialmente una sensación de presión o de querer evacuar sin necesidad real. Todo esto suele mejorar de forma espontánea en menos de una semana. Entre los síntomas leves más habituales están:

  • Dolor anal puede ocurrir hasta en un 16% de las personas
  • Sangrado escaso entre un 2-3%

Menos comúnmente puede ocurrir una trombosis hemorroidal externa y síntomas vasovagales (mareo, náuseas, sudoración fría, debilidad e incluso desmayos) (Hawkins, 2024).

Las complicaciones graves son poco frecuentes, como la hemorragia significativa (<1%), por eso no es la técnica de elección en los pacientes anticoagulados. También es excepcional la sepsis perineal, un tipo de infección grave (Hawkins, 2024). Por eso, si después del procedimiento presentas fiebre, dolor intenso, dificultad para orinar o defecar y malestar general, deberás acudir a urgencias.

Cuidados después del procedimiento

El éxito del tratamiento depende también de los cuidados posteriores. En consulta suelo recomendar seguir unas pautas sencillas que ayudan a prevenir molestias y favorecen la cicatrización:

Evitar pasar más de 5 minutos en el baño después de la colocación de bandas hemorroidales
  • Dieta alta en fibra: que la mayoría de la alimentación se base en alimentos de origen vegetal (frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y semillas).
  • Evitar el esfuerzo defecatorio: no retrasar las ganas de ir al baño, mantener las heces blandas y usar un banquito bajo los pies para mejorar la postura.
  • En casos necesarios, tomar laxantes suaves los primeros días pueden ayudar.
  • Evitar pasar en el baño más de 5 minutos, así que nada de llevarse el móvil (muchas veces al poner las bandas se queda durante unos días la sensación de querer seguir pujando tras la defecación. Hay que resistir esa sensación)
  • Baños de asiento con agua templada 10–15 minutos, 2 o 3 veces al día, especialmente si hay sensación de tirantez o escozor. Puede ayudar, aunque no hace milagros.
  • Analgesia suave: paracetamol o antiinflamatorios comunes suelen ser suficientes.
  • Actividad física: caminar con normalidad, pero sin levantar peso ni hacer deporte intenso durante los primeros días.

Y sobre todo, mantener un seguimiento con el proctólogo para revisar la evolución y valorar si se necesitan más sesiones. Con los cuidados adecuados, la recuperación completa suele producirse en una o dos semanas, con una clara mejora de los síntomas y de la calidad de vida.

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Si llevas tiempo con sangrado, presión tras ir al baño o «bultitos» que asoman, no tienes por qué seguir con dudas. En ProctoPelvis te ofrezco una valoración clara y sin juicios, para entender qué está pasando y si la ligadura con bandas es realmente la mejor opción para ti.

En la consulta trabajo siempre con un enfoque práctico y basado en evidencia. ¿Qué haremos?

  • Historia clínica y exploración funcional
  • Valoración del suelo pélvico y de tu técnica defecatoria para tratar la raíz del problema y evitar tratamientos que no te ayuden.
  • Plan de tratamiento personalizado: bandas, medidas conservadoras o, si hace falta, otras técnicas.
  • Acompañamiento y seguimiento para que la recuperación sea previsible y tranquila.

Podemos vernos en consulta en Madrid o empezar con una videoconsulta si vienes de fuera, y así planear tu tratamiento cuando puedas venir en persona.

Si lo que quieres es dejar de convivir con el sangrado o el prolapso y tomar una decisión informada, reserva tu cita. Estoy aquí para ayudarte a recuperar tu calidad de vida con el tratamiento adecuado, en el momento adecuado.

Ilustración de hábitos y técnica defecatoria correcta para ir al baño sin esfuerzo

Referencias bibliográficas

2 comentarios en «Bandas hemorroidales: su uso y resultados»

  1. Doctora me he realizado ligadura en dos ocasiones. Ambas fueron bastante dolorosas. En la primera intenté seguir todas las recomendaciones médicas pero a las poco más de 24 horas tuve que ir al baño y me temo que una de ellas se cayó y eso produjo que la banda debilitara el tejido, no llegóa caer y se me inflamaba más, horrible. En la segunda intervención y mientras me la realizaban escuché como susurraba a la enfermera que debería ser para cirugía porque una parecía mixta. igualmente la puso sin consultarlo y estuve un mes en cama, con dolores muy fuertes, con espasmos que me paralizaban completamente, yo seguí todas las indicaciones… se me produjo un desgarro interno del que un año después sigue abriéndose de vez en cuando. Tanto que he vuelvo a estar en cama, con fuertes dolores y mismos espasmos que cuando llevaba unos días desde la ligadura. No leo muchos casos en los que cuenten el peligro de desgarro que existe y lo doloroso que puede llegar a ser. Me encuentro ya desesperada. No soy una persona estreñida, me alimento bien, soy activa y tengo un trabajo muy cómodo. Llego a pensar que esa zona esté sugestionada por el estrés y las emociones? Muchas gracias por tu aportación 💕

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    • Hola Sara. Que hayas tenido tantas complicaciones y tanto dolor después de unas bandas hemorroidales no es lo habitual cuando el procedimiento está bien indicado. Lo que habría que hacer en tu caso es valorar el origen de esos dolores y espasmos, al igual que esa fisura (desgarro) recurrente. En la mayoría de ocasiones esto tiene su origen en el suelo pélvico, y con un buen diagnóstico y un buen tratamiento podrías recuperar tu calidad de vida. Mucho ánimo.

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