Existen dos tipos de personas: unas que se fijan en todos los detalles, características, textura, color, forma, consistencia y diámetro de sus heces… y las que, cuando le enseñas la Escala de Heces de Bristol te miran confusos como si le estuvieses hablando de astrofísica.
Dentro del primer grupo hay personas que notan que sus heces son muy finas. ¿Con respecto a qué? Que yo sepa no hay un estándar del diámetro «correcto» de las heces. Pero si llevas tiempo observándolas y notas un cambio claro en su calibre, es lógico que te hagas preguntas.
Y ahí viene la estrella: ¿Hay que preocuparse si tus heces son más estrechas?
Como casi todo en medicina, la respuesta es muy gallega: depende.
No todo cambio en el aspecto de las heces indica una enfermedad grave, pero tampoco conviene ignorarlo si persiste en el tiempo.
Las heces delgadas pueden deberse a algo tan sencillo como una variación en la dieta o el ritmo intestinal. Pero también pueden ser una señal de que hay resistencia al paso de las heces por el canal anal. En algunos casos, esto se debe a una descoordinación de los músculos que intervienen en la defecación: lo que conocemos como disinergia defecatoria.
En este artículo te explico cuándo puede ser normal, cuándo conviene investigarlo, y cómo se relaciona con otros problemas del suelo pélvico.
Comprendiendo el fenómeno de las heces delgadas
Antes de entrar en pánico, lo primero es entender bien a qué nos referimos con «heces delgadas». No se trata de analizar cada evacuación como si fuese un parte médico, pero sí conviene prestar atención a ciertos patrones, especialmente si el cambio es reciente y se mantiene en el tiempo.
¿Qué son exactamente?
Hablamos de heces delgadas cuando tienen un diámetro más estrecho de lo habitual para ti, a veces parecidas a un cordón o a un lápiz. Lo relevante es el cambio respecto a tu patrón habitual, no tanto compararte con otras personas (porque eso, además de poco fiable, no es muy práctico).
Por sí solas, no significan necesariamente que haya un problema. Pero si el cambio es brusco, persistente, o si va acompañado de otras molestias como dificultad para evacuar, sensación de evacuación incompleta o esfuerzo excesivo, entonces conviene mirar un poco más allá.
Frecuencia y temporalidad
Una evacuación puntual con forma más fina no es preocupante. Lo relevante es la frecuencia con la que ocurre y si va acompañada de otros cambios: sangrado, dolor, necesidad de pujo constante, o sensación de que no te vacías del todo.
Cuando esto se repite varios días seguidos o se vuelve habitual, puede estar indicando una alteración en el canal anal o en la mecánica de la defecación. En esos casos, lo ideal es consultar con un profesional para valorar si hay alguna causa anatómica o funcional detrás, como por ejemplo un problema de coordinación muscular (disinergia).
Causas comunes de las heces delgadas
Las causas pueden ir desde algo completamente benigno hasta cuadros más complejos. Lo importante es no buscar explicaciones drásticas sin antes descartar lo más habitual. Aquí te explico las más frecuentes que suelo ver en consulta.
Cambios en la dieta
Una modificación reciente en lo que comes puede afectar la forma de las heces. Por ejemplo, una dieta baja en fibra (muy habitual en nuestro entorno) puede generar deposiciones más pequeñas y delgadas (aunque en ocasiones puedes ser justo lo contrario). También puede pasar si comes menos de lo habitual, si estás en una época de estrés o si tienes el tránsito algo ralentizado.
Por el contrario, un aumento brusco en el consumo de fibra puede provocar heces más blandas que salen a trozos delgados, lo que suele asustar… aunque no suele tener ninguna importancia.
En estos casos, lo normal es que el cambio dure poco y no se acompañe de otros síntomas.
Disinergia defecatoria

Esta es con diferencia la causa más frecuente que me encuentro en la consulta de proctología. Aquí no se trata de un problema en la dieta, sino en la mecánica de la defecación.
Cuando los músculos del suelo pélvico no se relajan bien durante la evacuación —o incluso se contraen en lugar de abrir el paso—, las heces salen por un orificio más estrecho. De ahí esa típica forma de lápiz o cordón.
Además del cambio de forma, suele haber otros síntomas: necesidad de hacer mucho esfuerzo, sensación de no vaciarse del todo, hemorroides que salen al defecar, dolor o fisuras que no terminan de curar.
Este problema se llama disinergia (o también «anismo» o «estreñimiento de salida»). Afecta hasta un 50% de las personas con estreñimiento crónico (Wald, 2021).
Aunque es muy frecuente, poca gente ha oído hablar de él. Sigue siendo la gran desconocida, incluso entre profesionales sanitarios. Si sospechas que puede ser tu caso, te recomiendo leer este artículo sobre disinergia defecatoria.
Síndrome del intestino irritable
El SII puede provocar cambios en las forma de las heces, incluyendo heces más delgadas, fragmentadas o con mucosidad. Existe además dolor abdominal y otros síntomas en proporción variable como la distensión, urgencia defecatoria o alternancia entre diarrea y estreñimiento.
Aunque no es considerada dentro del estándar como una enfermedad «grave», lo cierto es que pueda afectar significativamente a la calidad de vida de las personas que la padecen (Lacy, 2021).
Cambios anatómicos del colon o recto
Algunas personas que han pasado por una cirugía digestiva (como una resección de colon o recto) pueden tener un estrechamiento benigno en la zona donde se hizo la unión (anastomosis). Es algo relativamente frecuente: según una revisión reciente, las estenosis benignas afectan hasta entre un 2% y 30% de los pacientes operados de cáncer de recto (Clifford, 2021).
También puede ocurrir tras radioterapia abdominal o pélvica, como en tratamientos para cáncer de próstata, endometrio o recto. La radiación puede dejar segmentos del intestino más rígidos, dificultando su distensión y afectando la forma de las heces.
Aunque es menos frecuente, si ha habido una isquemia leve en una parte del colon, puede dejar fibrosis y estrechamientos que alteran el tránsito intestinal.
Diverticulitis complicada
En caso de episodios de diverticulitis repetidos que afectan a un mismo segmento, el colon puede quedar con fibrosis que reduce su calibre.
Y con diverticulitis me refiero a episodios de inflamación e infección que son complicados, y que requieren ingreso hospitalario. No estamos hablando de tener un poco de molestias abdominales o diarrea. La estenosis es una complicación poco frecuente pero posible.
Enfermedad inflamatoria intestinal
Tanto la enfermedad de Crohn como la colitis ulcerosa pueden provocar inflamación crónica del colon. Cuando esta inflamación se repite en el tiempo, puede dejar zonas del intestino con fibrosis y pérdida de elasticidad. El resultado: segmentos más rígidos y estrechos por los que las heces pasan con más dificultad, lo que a veces cambia su forma o calibre.
Este fenómeno es más frecuente en la enfermedad de Crohn, donde pueden aparecer estenosis reales en el colon (aunque son mucho más frecuentes en el intestino delgado), pero también puede darse en colitis ulcerosa de larga evolución. Si además hay urgencia, sangrado o dolor, es fundamental valorarlo, sobre todo en personas con diagnóstico previo de EII.
Prolapsos rectales internos
Otra de las causas anatómicas (es decir, físicas) de tener las heces de un menor diámetro es que exista algo dentro de la luz del colon que lo obstruya parcialmente.
Esto puede ocurrir porque exista un prolapso rectal interno (también llamada intususcepción rectal), en la que parte de la mucosa del recto (es decir, la capa más interna) se descuelgue y genere un bloqueo parcial. En casos más avanzados, esta mucosa puede incluso salir a través del ano y generar un prolapso externo.
También en el caso de pólipos benignos de gran tamaño podrían (sobre todo si están en el recto o cerca del canal anal) pueden estrechar parcialmente el paso de las heces y cambiar su forma (Tendler, 2002).
Cáncer colorrectal
En muy pocos casos, unas heces más finas de lo normal pueden deberse a una obstrucción parcial en el recto o el colon distal, causada por un tumor. Este tipo de causas se consideran cuando el cambio es muy reciente, persistente y se acompaña de otros síntomas como sangrado, pérdida de peso o anemia, entre otros.
No hay que saltar directamente a esta conclusión. Pero si el patrón es nuevo y no mejora, hay que estudiarlo para descartar problemas más serios. Entre antes lo sepamos, antes podremos tratarlo y mejor será la recuperación. El cáncer colorrectal es curable si lo diagnosticamos a tiempo.
Síntomas asociados a las heces delgadas que no hay que ignorar
Cuando las heces delgadas aparecen solas, sin más molestias, no siempre indican un problema. Pero si van acompañadas de ciertos síntomas, conviene investigarlo. Aquí te explico cuáles son los que deberían hacerte pedir cita.
Dolor abdominal

El dolor abdominal que se repite, especialmente si aparece justo antes o después de defecar, puede ser un indicio de que algo no va bien. A veces está relacionado con espasmos intestinales o dificultades para evacuar bien.
Esto puede deberse a una causa física (por ejemplo, una estenosis o estrechamiento de un segmento de intestino) o funcionales (como en el caso de la disinergia defecatoria).
Si el dolor es intenso, persistente o se localiza siempre en la misma zona, conviene valorarlo.
Dolor anal (proctalgia)
No hay que normalizar el tener dolor anal con la deposición (o sin ella). Defecar es un acto fisiológico, natural y hasta placentero. Si no lo es, lo mejor es pedir ayuda profesional para ponerle solución cuanto antes.
Casos como una fisura anal o un síndrome del elevador del ano, pueden hacer que se relaje peor el esfínter o el suelo pélvico, y causar que las heces sean más finas de lo habitual.
Sangrado rectal
Ver sangre en las heces o en el papel higiénico nunca es normal, aunque en muchos casos se deba a fisuras anales o hemorroides. Cuando va unido a cambios en el calibre de las heces, la recomendación es descartarlo con una revisión médica, sobre todo si es sangre roja oscura o si aparece sin esfuerzo.
Pérdida de peso y fatiga
La pérdida de peso no intencionada, el cansancio extremo o la anemia pueden ser signos de que algo más profundo está ocurriendo. Si notas que estás más débil, que te cuesta mantener el apetito o que hay un cambio general en tu estado físico, no lo dejes pasar.
No se trata de entrar en pánico, pero sí de actuar con criterio. Cuando hay varios síntomas acumulados, siempre es mejor valorar y descartar con una exploración adecuada.
Cuándo es necesario consultar a un profesional
No hace falta ir al médico por cada cambio puntual en las heces. Pero sí es importante saber cuándo ese cambio deja de ser anecdótico para convertirse en una señal de alerta. Aquí te explico en qué momentos conviene pedir cita.

Duración de los síntomas
Si las heces delgadas se presentan de forma aislada o durante un par de días, probablemente no haya motivo de preocupación. Pero si el cambio se mantiene durante más de dos o tres semanas, o si empeora con el tiempo, merece la pena evaluarlo.
Lo mismo si notas que el cambio va y viene, pero cada vez necesitas más esfuerzo para evacuar, o si tienes la sensación constante de no vaciar del todo.
Importancia de un diagnóstico médico
Un buen diagnóstico permite diferenciar entre una alteración funcional (como la disinergia defecatoria) y un problema anatómico o estructural. No hace falta empezar con pruebas complejas: a veces basta con una buena historia clínica y una exploración bien hecha.
Y si hace falta hacer alguna prueba más específica, se explica y se planifica en función del caso. Lo importante es no quedarse con la duda ni asumir que algo es «normal» solo porque llevas tiempo conviviendo con ello.
¿Notas que tus heces han cambiado y no sabes por qué?
Los cambios en el calibre o forma de las heces pueden parecer detalles sin importancia, pero a veces son la forma que tiene el cuerpo de avisar. Si llevas tiempo con heces delgadas, con sensación de vaciado incompleto, o con más esfuerzo de lo normal al defecar, puede que haya algo más detrás.
En ProctoPelvis hacemos una valoración completa para entender cómo está funcionando tu suelo pélvico, tu patrón defecatorio y si puede haber un componente de disinergia defecatoria o cualquier otra alteración funcional.
No todo se resuelve con fibra y agua. A veces lo que necesitas es reaprender a evacuar bien, y para eso, primero hay que saber qué está fallando.
Referencias bibliográficas
- Wald A, Bharucha AE, Enck P, Rao SSC. ACG Clinical Guidelines: Management of Benign Anorectal Disorders. Am J Gastroenterol. 2021;116(10):1987–2008. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34618700/
- Lacy BE, Pimentel M, Brenner DM, Chey WD, Keefer L, Long MD, et al. ACG Clinical Guideline: Management of Irritable Bowel Syndrome. Am J Gastroenterol. 2021;116(1):17–44. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33315591/
- Peery AF, Shaukat A, Strate LL, Chan AT, Eluri S, Hagan KN, et al. AGA Clinical Practice Guidelines on the Management of Colonic Diverticulitis. Gastroenterology. 2021;160(4):1282–1295. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33279517/.
- Clifford RE, Fowler H, Manu N, Vimalachandran D. Management of benign anastomotic strictures following rectal resection: A systematic review. Colorectal Dis. 2021. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34374203/
- Tendler DA, Aboudola S, Zacks JF, O’Brien MJ, Kelly CP. Prolapsing mucosal polyps: An underrecognized form of colonic polyp. Am J Surg Pathol. 2002;26(4):419–429. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11866275/
Hola, pq mi hijo tiene esfuerzo defecatorio si las heces son pastosas?
Es un nilo con hemorroides que no mejoran.
Gracias
En el artículo del blog explico varias de las causas más comunes, pero no puedo hacer un diagnóstico sin hacerle una valoración funcional a la persona. Consúltalo con su pediatra Beatriz.
Hola hace 6 meses fui a consulta porque tenía una inflamación en el lado izquierdo bajo vientre.me hicieron una TC y me salió heces acumuladas .pero no he tenido más hinchazón solo heces muy delgadas y como ardor en esa parte del vientre que me recomienda doctora
Te recomiendo pedir una valoración médica Talia. Este tipo de problemas no se resuelven a través de un blog, y lo más seguro es que te evalúen y te digan el mejor tratamiento para tu caso.
Días atrás mis haces eran bolitas negras y bien difícil de soltarlas .Llevo varios días con haces muy delgadas y siento que no vacío completo.Debo preocuparme.
Más que preocuparte, creo que debes ocuparte, y no normalizar estar insatisfecha con tu forma de ir al baño. Pide ayuda, porque se puede mejorar