¿Alguna vez has sentido un dolor tan intenso al ir al baño como si te clavasen un cuchillo en el ano? ¿Como si lo que saliese fueran cristales en vez de heces?
Un dolor que te puede acompañar horas después de la deposición e incluso te impida sentarte. Quizás hayas pensado que es por culpa de las hemorroides, pero dado a que las hemorroides no duele, lo más frecuente es que sea por culpa de una fisura anal.
La fisura anal es una pequeña herida en el revestimiento del ano. ¿Cómo algo tan pequeño puede causar tanto sufrimiento? Pues has tenido la mala suerte que es una herida en una de las zonas más sensibles del cuerpo.
Uno de los problemas que tiene es que hay personas que pasan años sufriendo en silencio por miedo a consultarlo, o usando cremas creyendo erróneamente que el dolor es por las hemorroides. Esto hace que se cronifique la fisura y que sea más complicada de tratar.
Otras personas, fruto de la desesperación, optan por medidas extremas como una cirugía: un procedimiento irreversible y que, en muchas ocasiones, no ataca el problema de raíz.
Pero no todo está perdido. Si tienes una fisura anal quiero que sepas que hay tratamientos eficaces que no solo alivian el dolor, sino van al origen del problema y te ayudan a prevenir complicaciones como la fisura anal crónica, la fisura recurrente o incluso problemas de disfunción del suelo pélvico.
¿Y qué tiene que ver el suelo pélvico con todo esto? Mucho más de lo que piensas. Te lo cuento dentro del artículo.
¿Qué es una Fisura Anal?
Definición
Una fisura anal es, simplemente, una herida o desgarro en la mucosa que recubre el canal anal. Aunque puede parecer algo menor, este desgarro provoca un dolor muy agudo durante y después de la defecación, ya que el área del ano está llena de terminaciones nerviosas que hace esta zona extremadamente sensible.
En condiciones normales, a nuestro cuerpo no le costaría mucho tiempo cicatrizar una herida tan pequeña. El problema de la fisura es que el dolor tan intenso que genera hace que los músculos de la zona – los esfínteres anales – se contraigan de forma intensa como mecanismo de defensa.
No vamos a culpar a los músculos por esta reacción lógica: si el hecho de relajarse para abrir el canal anal le ha causado tanto dolor, lo normal es que se cierren en banda.
Esta contracción involuntaria de los esfínteres (que en la jerga sanitaria llamamos hipertonía), hace que llegue peor la sangre a la zona, y sin sangre disponible es muy difícil cicatrizar heridas.
Al mantenerse la herida abierta, sigue produciendo dolor, lo que hace que los músculos sigan contraídos y le cueste llegar a la sangre, haciendo un círculo vicioso del que a veces es difícil salir.
Pero para eso estamos aquí, para ayudarte a entenderlo y salir de ello.
Anatomía del canal anal
Para entender mejor cómo y por qué ocurre una fisura anal, es útil tener una idea básica de la anatomía del ano. Una zona ignorada del cuerpo hasta que te da guerra.
El ano está rodeado por una delicada piel y por dentro del canal anal está recubierto por mucosa, parecida a la mucosa del labio. Si estiras tu labio inferior lo suficiente, puede terminar haciendo un pequeño desgarro en el medio, lo mismo que una fisura anal.
Al hacer mucho esfuerzo al defecar (ya sea porque las heces son muy duras o porque lo hacemos de forma incorrecta), hacemos que se estire demasiado esa piel hasta el punto de que puede llegar a desgarrarse.
Clasificación: Aguda vs. Crónica
La forma clásica de clasificar las fisuras anales es en agudas y crónicas.
Las fisuras anales agudas son aquellas que se han formado recientemente, generalmente en las últimas semanas. Pueden sanar con tratamientos conservadores, siempre y cuando se aborden a tiempo.
Por otro lado, una fisura se vuelve crónica cuando lleva más de seis semanas sin cicatrizar y, además del desgarro, ya presenta signos de «cronicidad», que es cuando podemos distinguir las fibras del esfínter anal interno por debajo y los bordes de la herida han hecho una especie de «callo», haciendo que no se pueda cicatrizar aunque se junten ambos bordes. También aparecen las papilas hipertróficas o colgajos cutáneos, muchas veces llamados centinelas, porque nos avisan que algo más está pasando .
Las fisuras anales crónicas son más difíciles de tratar, ya que no es una herida «fresca» cuyos bordes se pueden juntar si están el suficiente tiempo juntos, sino es una herida «madura» en la que los bordes se han cansado de esperar y han hecho su propia cicatriz independiente.
De aquí a que las fisuras crónicas puedan requerir otras intervenciones en las que se tengan que «refrescar» los bordes para darles la oportunidad de que cicatricen por su cuenta.
Sin embargo, muchas personas que llevan años sufriendo estos síntomas no tienen una fisura crónica sino una fisura aguda. ¿Cómo se explica esto?
Lo que suele pasar en estos casos es que estemos ante una fisura aguda recurrente: es una herida que se abre, se cicatriza y se vuelve a abrir con la siguiente defecación (o, con suerte, pasados días, semanas o meses).
Síntomas de la Fisura Anal
Dolor intenso al defecar
El síntoma más característico es un dolor agudo o punzante durante y después de la defecación, que puede durar desde minutos hasta varias horas. Este dolor suele describirse como una «cuchillada» o como «cagar cristales» y es lo que lleva a muchos pacientes a evitar ir al baño o a modificar sus hábitos por miedo al dolor.
Sangrado
Otro síntoma común es el sangrado. Este suele presentarse como pequeñas manchas de sangre roja brillante en el papel higiénico o sobre las heces. Aunque puede ser alarmante, el sangrado en sí no siempre indica gravedad, pero sí es una señal de que la fisura está activa y necesita atención. Como cualquier otro sangrado en cualquier parte del cuerpo (salvo la menstruación), necesita valoración médica.
Picor y escozor
La fisura anal también puede provocar prurito (picazón) y una sensación de escozor en el ano. Esto se debe a que tener una herida abierta en una zona húmeda y por la que pasan las heces genera irritación.
Espasmos o presión en el esfínter anal
El esfínter anal se contrae de forma involuntaria como mecanismo de defensa ante el dolor de la fisura. Muchos experimentan esta contracción como espasmos en el músculo, y otros pueden tener sensación de presión constante en la zona. Esta contracción muscular no solo es muy molesta, sino que es la responsable del círculo vicioso que impide que se cicatrice la fisura anal como explicaba al principio.
Causas de la Fisura Anal
Las fisuras anales pueden surgir por varias razones, aunque en general todas tienen un factor común: un esfuerzo excesivo en el canal anal a la hora de defecar.
Estreñimiento
El estreñimiento es la causa más frecuente de la fisura anal. El mecanismo más fácil de entender es que las heces que están duras y secas requieren más esfuerzo para ser expulsadas. Además, estas heces son menos moldeables y hacen que se estire en exceso la delicada piel del ano, causando el temido desgarro.
Pero existe otro mecanismo del que se habla menos: el estreñimiento a nivel del suelo pélvico. Aún teniendo las heces blandas, si se hace mucho esfuerzo defecatorio porque nos cuesta relajar el suelo pélvico (llamado disinergia defecatoria), estaremos empujando la mucosa y piel anal hacia afuera consiguiendo que se estire en exceso y se rompa.
Muchas personas no sienten que están estreñidas porque tienen las heces blandas, pero cuando las exploramos o les hacemos una manometría anorrectal de alta resolución (link interno), nos damos cuenta de que la disinergia defecatoria es la responsable de su fisura, sobre todo en caso de aquellas que se abren cada cierto tiempo.
Diarrea
Aunque pueda sonar contradictorio, tener diarrea constante también puede causar fisuras anales. El hecho de estar abriendo constantemente el ano para defecar puede dañar su delicada piel.
Además, cuando tenemos diarreas explosivas, de forma voluntaria intentamos cerrar un poco el ano durante la defecación (para no parecer un grifo abierto), haciendo que empujemos la piel anal hacia afuera con el riesgo de que se desgarre. Este mecanismo es similar al que ocurre con la disinergia defecatoria.
Parto
En mujeres, el parto puede ser un factor importante en el desarrollo de fisuras. Durante el parto, el canal anal sufre una gran presión y distensión (como todo el suelo pélvico), lo que puede dañar la piel del ano, provocando fisuras que de forma característica están en la parte anterior (hacia la vulva).
Dado a que el ano es mucho más sensible que la vagina, pequeñas fisuras en el ano producen más dolor que desgarros más importantes vaginales, y es uno de los motivos por el que el postparto sea aún más cuesta arriba.
Coito anal
Aunque menos común, las infecciones en la zona anal pueden ser un factor predisponente para las fisuras. Ciertas infecciones de transmisión sexual (ITS), como la sífilis o el herpes, pueden causar lesiones dolorosas que se pueden confundir en muchos casos con la fisura anal típica.
Enfermedades inflamatorias intestinales
Las enfermedades inflamatorias intestinales, como la enfermedad de Crohn, predisponen a la formación de fisuras debido a la inflamación crónica y la fragilidad de los tejidos en la zona anorrrectal. En estos casos, la fisura es más difícil de tratar y requiere de un tratamiento combinado de la propia enfermedad y de sus consecuencias en el ano.
Condiciones de la piel
La piel perianal también es piel. Puede sonar a perogrullada, pero es algo que se suele olvidar con frecuencia, y que implica que otras condiciones de la piel pueden afectar a esta zona. Por eso, problemas dermatológicos como la psoriasis, candidiasis, liquen, etc, pueden afectar a la piel y causar fisuras.
Sin embargo, estas fisuras suelen ser más superficiales y múltiples. Pueden causar picor e incluso dolor, pero no suelen venir acompañadas del espasmo en el esfínter tan característico de la fisura anal.
Su tratamiento también es diferente y está enfocado a mejorar la inflamación e hidratación de la piel perianal.
Diagnóstico de la Fisura Anal
La clave para ofrecer un tratamiento eficaz de la fisura anal es tener un diagnóstico correcto. La mayoría de las personas que acuden a mi consulta de proctología con una fisura anal piensan que tienen hemorroides. Este error tan común lleva a muchos a usar durante años cremas hemorroidales, que no solo no son eficaces para la fisura (ni tampoco para las hemorroides), sino que evitan que esas personas acudan a la consulta, retrasando el tratamiento adecuado y empeorando el problema.
Historia Clínica
La historia clínica es la pieza fundamental del diagnóstico. Normalmente haciendo las preguntas adecuadas, y escuchando con atención las respuestas, podemos saber si se trata de una fisura anal.
Nos interesa saber cuáles son los síntomas, cuándo comenzaron, si se relacionan con factores como estreñimiento, diarrea o momentos de mucho estrés, si ha habido episodios similares en el pasado, entre otras múltiples preguntas.
Conocer el hábito defecatorio es fundamental, y hacemos muchas preguntas (y muy detalladas) sobre la forma de ir al baño, la frecuencia, la consistencia y muchos otros detalles que pueden parecer escatológicos. Estate preparado.
Una de las preguntas que no falla en mis historias clínicas en los últimos años, es si también sufren de bruxismo. Aquí te explico por qué puede ser interesante preguntártelo.
Exploración Física
La exploración física es esencial para confirmar que existe una fisura, ya que se ven a simple vista si sabes dónde y cómo mirar. En alguna ocasión, sobre todo si existe mucho dolor, puede que no lleguemos a verla del todo, así que con nuestra historia clínica y otros datos indirectos de la exploración hacemos una hipótesis de sospecha.
No es necesario hacer un tacto rectal para diagnosticar una fisura anal. Es cierto que nos puede aportar información adicional como la contracción involuntaria del esfínter, la contracción del suelo pélvico y la coordinación de ambos durante la maniobra defecatoria.
Huye de los que te dicen que pueden tocar una fisura anal con una exploración. Las fisuras se ven, no se tocan. Prueba ponerte un guante de látex y tocar una herida en la mucosa del labio a ver qué tal se te da. De hecho, yo particularmente no suelo hacer una exploración interna durante la primera visita. Prefiero tratar la fisura primero y luego valorar si existen factores de riesgo para que vuelvan a salir como una disinergia defecatoria.
La idea es que las consultas de proctología no sean un lugar de tortura, donde las personas aprieten sus esfínteres nada más pasar por la puerta. Sería lanzarnos piedras contra nuestro propio tejado.
Asimismo, un tacto rectal no debe ser doloroso. Huye de aquellos médicos que te hagan sufrir (tanto física como psicológicamente) durante una exploración.
Anuscopia
La anuscopia es una prueba que se puede hacer en la consulta done mediante un cilindro pequeño podemos ver el interior del canal anal. Nos permitiría ver si hay inflamación en la mucosa, ver la parte más interna de la fisura y valorar mejor los signos de cronificación.
Pero, si no suelo hacer la exploración rectal en la primera visita, mucho menos una anuscopia, que posee un diámetro bastante mayor que el de un dedo. Podemos dejarlo perfectamente para más adelante, de ser necesario.
Colonoscopia
En algunos casos, puede ser necesaria una colonoscopia para descartar otras enfermedades, como la enfermedad de Crohn, que puedan estar causando la fisura. También puede que queramos investigar el sangrado rectal más a fondo, sobre todo si hubiese otros factores asociados. Si se observan áreas sospechosas, se puede tomar una biopsia para un análisis más profundo.
El inconveniente de las colonoscopias es que durante la preparación, y durante la prueba en sí, se suelen abrir de nuevo las fisuras. Si vaciarte el colon con laxantes fuertes y dietas restrictivas es incómodo, hacerlo con una fisura puesta es mucho peor.
Así que existen las dos vertientes. Hay personas que prefieren hacerse la colonoscopia al inicio del diagnóstico, para luego hacer todo el tratamiento y olvidarse de las pruebas. Otras, en cambio, prefieren hacerlo una vez se haya curado la fisura. Todo dependerá de la urgencia de hacer la prueba y las preferencias personales.
Tratamiento de la Fisura Anal
Para cicatrizar la fisura anal tenemos que trabajar en dos frentes principales. Por una parte, necesitamos mejorar el aporte de sangre a la herida para que se pueda cicatrizar, como cualquier otra herida en nuestro cuerpo. A la vez, tenemos que evitar que durante este proceso de cicatrización se vuelva a abrir. Esto lo conseguimos mejorando tanto la consistencia de las heces como la técnica defecatoria.
La idea del tratamiento no es solo aliviar el dolor y evitar el sangrado, sino evitar las recurrencias y prevenir que se vuelva un problema crónico.
Remedios Caseros para la Fisura Anal
La mayoría de personas han tenido una fisura anal en algún momento de su vida: ¿quién no ha tenido molestias y sangrado después de un episodio de estreñimiento?
La razón por la que no suelen leer blogs como este es porque una pequeña herida en una mucosa suele cicatrizar bastante rápido. Incluso de un día para otro.
Si estás leyendo esto, puede que en tu caso esté tardando un poco más. Aquí es donde entran en juego los tratamientos conservadores, es decir, remedios que puedes hacer en casa o con ayuda de tu médico de atención primaria.
Cambios en la dieta
La alimentación juega un rol importante en la salud de tu ano. No porque haya algún alimento prohibido en caso de tener fisuras, sino porque tu dieta puede mejorar la consistencia de las heces en el caso que sean duras y secas. Mantener heces blandas es fundamental para reducir el esfuerzo al defecar y evitar que se abra de nuevo la fisura.
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- Aumenta la fibra en tu dieta: La fibra ayuda a formar heces más blandas y moldeables, importante para que puedan salir a través de tu ano con menos esfuerzo. Piensa en añadir alimentos de origen vegetal: frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y semillas.
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- Considera los laxantes: En algunos casos, es recomendable usar suplementos de fibra o laxantes para ayudar a regular la consistencia de las heces si la fibra en la dieta no fuese suficiente. Sin embargo, es importante elegir el laxante correcto, ya que los que son muy agresivos (como los «naturales») pueden causar diarrea y agravar el problema.
Baños de asiento y calor local
Los baños de asiento son una de las recomendaciones más sencillas y efectivas para aliviar el dolor y ayudar a relajar los músculos.
De más está decir que si estas estrategias no te funcionan y te encuentras peor después de hacerlas,
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- Cómo realizar los baños de asiento: Consiste en sentarse en agua tibia (para evitar quemarte el culo) durante unos 10-15 minutos después de cada evacuación o varias veces al día. Este baño ayuda a relajar los músculos del esfínter, lo que puede aliviar la hipertonía, mejora el flujo sanguíneo en la zona y promueve la cicatrización.
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- Otras fuentes de calor: Si el baño de asiento no es posible, no te gusta o no quieres hacerlo, puedes probar con otras fuentes de calor para aplicar en la zona: compresa tibia, saquitos de semillas que calientas en el microondas, mantas eléctricas, etc. La idea no es ponerlo directamente en la delicada piel del ano, sino en la zona de los glúteos.
Lo que sea que hagas tiene que sentirse bien, aliviar el dolor (aunque sea momentáneamente) y ser confortable. Eso de «si escuece es que está curando» era una excusa para torturarte en el pasado que espero que quede en el olvido.
¿Qué no tienes bidet en casa para hacer los baños de asiento? No te preocupes, en una famosa tienda online con un nombre parecido al río Amazonas, puedes buscar bidet portátiles que te llegan a la puerta de tu casa.
Cremas para la fisura anal
Para acelerar la cicatrización y reducir el dolor, existen varias cremas que pueden ser útiles, siempre bajo supervisión médica.
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- Cremas cicatrizantes: En el caso en que no hubiese mucha contractura del esfínter, una crema cicatrizante podría ser una aliada para promover la curación de una fisura. Esto no deja de ser más que una teoría. No sabemos si en estos casos la cicatrización es gracias a la crema o a nuestro cuerpo, pero entiendo que siempre nos sentimos mejor cuando nos echamos cremas en los sitios que nos molestan.
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- Cremas anestésicas: Estas ayudan a reducir el dolor en la fisura, lo que puede ser especialmente útil para aliviar los síntomas durante la defecación. No te ayudará a cicatrizar la fisura directamente, pero hace el tiempo de espera más tolerable.
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- Cremas relajantes musculares:
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- Fórmulas magistrales con diltiazem: Se trata de una crema o gel que se tiene que preparar en la farmacia ya que en España no existe un producto comercial con esta formulación. Aplicada sobre la piel perianal (no hace falta meter nada dentro ni tocar la fisura) produce una relajación del esfínter anal interno y aumenta el flujo sanguíneo a la zona, lo que facilita la cicatrización. Tiene el problema que en algunas personas este tipo de formulaciones producen inflamación de la piel perianal (llamada dermatitis) que impide que se complete el tratamiento.
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- Crema de nitroglicerina: Hace la misma función que la anterior pero existe con la marca comercial Rectogesic, por lo que no hay que esperar a que te la preparen en la farmacia. Según los estudios es igual de efectiva que la preparación con diltiazem. Sin embargo, puede tener efectos secundarios como dolores de cabeza, por lo que no la usamos como primera opción.
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- Cremas relajantes musculares:
¿Sabes qué cremas no están en este listado? Las cremas hemorroidales no sirven para las fisuras, de hecho, pueden ser contraproducentes. Tampoco sirven para las hemorroides, pero ese es otro tema que te cuento aquí.
Tratamientos Especializados
Cuando los tratamientos conservadores no logran resultados, existen opciones más avanzadas que abordan la causa de fondo, especialmente si la fisura es crónica o recurrente.
Inyecciones de Toxina Botulínica (Botox)
En algunos casos, es necesario relajar el músculo del esfínter anal de manera temporal para permitir que la fisura cicatrice correctamente. Las inyecciones de toxina botulínica son una alternativa mínimamente invasiva que ayuda a reducir la tensión muscular, con la ventaja de que es un procedimiento reversible. Al cabo de 4-6 meses, tu músculo vuelve a tener la misma tensión que tenía antes del procedimiento.
Esto quiere decir que en el caso excepcional en el que se produzca una leve incontinencia anal (sobre todo que se escape algún gas o se manche la ropa interior), se resolverá por sí mismo al cabo del tiempo.
Fisioterapia del Suelo Pélvico
La fisioterapia del suelo pélvico es una herramienta que se ha convertido en el pilar del tratamiento de fisuras recurrentes y fisuras asociadas con disfunciones del suelo pélvico. Se ha demostrado en los estudios, que hasta el 75% de personas que tienen fisuras recurrentes (de esas que se abren y se cierran por ciclos durante años), están asociados a una disfunción del suelo pélvico llamada disinergia defecatoria.
Así que, tanto en el caso de que los músculos del suelo pélvico están demasiado tensos, les cueste relajarse o no se coordinen bien a la hora de defecar, la fisioterapia del suelo pélvico ayuda a evitar la posible causa que hace que la fisura o bien no cicatrice, o bien vuelva a aparecer.
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- Terapia de biofeedback y electroestimulación: La terapia de biofeedback enseña al paciente a relajar los músculos del suelo pélvico durante la defecación, corrigiendo el patrón disfuncional (como la disinergia defecatoria) que puede contribuir a la formación de fisuras. La electroestimulación puede ayudar a mejorar la relajación muscular si se usa de forma adecuada.
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- Entrenamiento de relajación y coordinación del suelo pélvico: Con la ayuda de un fisioterapeuta especializado, puedes aprender a coordinar y relajar mejor los músculos del suelo pélvico, lo cual puede ayudar a reducir el esfuerzo al evacuar y a prevenir el daño en la mucosa anal.
Cirugía para la fisura anal
Para las fisuras crónicas que no responden a otros tratamientos, existen opciones quirúrgicas. Sin embargo, es importante considerar los riesgos y posibles efectos secundarios.
Esfinterotomía Lateral Interna
Esto es lo que llamo «matar moscas a cañonazos». Te explico en lo que consiste y luego te explico por qué llevo más de 10 años sin usar este procedimiento.
La esfinterotomía lateral interna (o ELI si lo lees en los informes) es una cirugía que consiste en realizar un corte en el esfínter anal interno para reducir la presión y permitir la cicatrización de la fisura. Es decir, hace lo mismo que las cremas o el botox, pero en este caso la relajación permanece para siempre.
¿Dejarías que te corten un trozo de músculo en la espalda si tienes una contractura?
Pues el esfínter (y el suelo pélvico) es un músculo como cualquier otro, con la ventaja que está en una zona accesible tanto para la terapia manual, como para los tratamientos tópicos como para procedimientos poco invasivos como la inyección de botox.
Aunque es cierto que la cirugía puede ser efectiva en muchos casos, es una opción que debe considerarse con cautela debido al riesgo de incontinencia fecal. Pero es que además, en algunos casos la cirugía puede empeorar el problema de disfunción del suelo pélvico y la tensión que tienen estos músculos, dejándote lo peor de ambos mundos: un suelo pélvico muy contraído que te dificulta la defecación y un esfínter muy flojo que no puede impedir que se escapen las heces.
Prevención de la Fisura Anal
La prevención es clave para evitar la aparición o recurrencia de fisuras anales. A continuación, algunas recomendaciones preventivas que puedes poner en práctica para cuidar tu salud anal.
Hábitos alimenticios saludables
Una dieta rica en fibra es la mejor estrategia para prevenir el estreñimiento y mantener las heces blandas, reduciendo así el riesgo de fisuras. Esto siempre y cuando tu tipo de estreñimiento esté condicionado por heces duras debida a falta de fibra en la dieta. Pero como la media de consumo de fibra en España es bastante baja (a pesar de la famosa dieta mediterránea que supuestamente hacemos), nunca está demás intentar mejorar nuestros hábitos alimenticios. Esto es mucho más fácil si se hace con la ayuda de un dietista-nutricionista.
Ejercicio físico regular
La actividad física regular contribuye a mejorar la motilidad intestinal y a evitar el estreñimiento, lo que a su vez reduce el riesgo de fisuras. De nuevo, el ejercicio no va a mejorar el estreñimiento de toda la población, pero es un buen comienzo para poner nuestras tripas en movimiento y mejorar nuestro tránsito intestinal y nuestra defecación.
Técnicas para evacuar
Desarrollar hábitos de evacuación regulares y sin esfuerzo excesivo es fundamental. No ignores las señales de tu cuerpo, evita retener las heces durante períodos prolongados y adopta una buena postura a la hora de defecar. Estos simples consejos pueden hacer una gran diferencia en la forma (y la satisfacción) a la hora de ir al baño.
Consejos para el cuidado del área anal
Mantener una buena higiene anal es importante para reducir la irritación. Evita el uso excesivo de papel higiénico y considera el uso de agua para la limpieza después de evacuar. Si no tienes bidet en tu baño, puedes irte a la ducha o comprar bidets portátiles en tu tienda online de confianza con nombre de río sudamericano.
Complicaciones Potenciales de la Fisura Anal
Si una fisura anal no se trata adecuadamente, puede evolucionar y generar problemas más serios. Estas son algunas de las complicaciones más comunes:
Fisura anal crónica
Cuando una fisura persiste por más de seis semanas, se considera crónica. Esto es un término teórico, porque hay personas que tienen síntomas durante mucho más tiempo y en el que a la exploración vemos que la fisura sigue siendo aguda.
En las fisuras crónicas, se desarrolla un tejido cicatricial en los bordes que hace que éstos se queden «adheridos» a la parte del esfínter, por lo que se dificulta mucho que se junten entre sí para cicatrizar la fisura. Por eso en estos casos, es posible requerir un tratamiento quirúrgico llamado fisurectomía, que consiste en quitar ese tejido de cicatrización y hacer que la fisura vuelva a ser una herida «fresca» que pueda cicatrizar con el tratamiento adecuado.
Fisura anal recurrente
La recurrencia es común, especialmente si no se abordan las causas subyacentes, como el estreñimiento o la disinergia defecatoria. Es decir, incluso cuando la fisura inicial cicatriza, puede reaparecer si no se implementan cambios en los hábitos, el tránsito intestinal la forma de defecar o si no se trata la disfunción del suelo pélvico.
Síndrome del elevador del ano
El síndrome del elevador del ano es una condición en la que los músculos del suelo pélvico permanecen tensos y en un estado de contracción constante. Este problema puede perpetuar el dolor, incluso después de que la fisura haya cicatrizado, y hacer que el paciente experimente dolor crónico en la región anal y rectal.
Infecciones secundarias, fístulas o abscesos submucosos
Cuando la fisura no cicatriza y permanece abierta, puede ser una puerta de entrada para bacterias, lo que lleva a infecciones locales. No quiere decir que hay que curar una fisura anal como una herida en otras partes del cuerpo con antisépticos, sino que en el proceso de cicatrización se pueden formar abscesos por debajo de la piel o mucosa o incluso fístulas anales, llamadas fistulas submucosas o subfisurarias.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué puedo hacer para aliviar el dolor de una fisura anal inmediatamente?
Para aliviar el dolor de manera temporal, los baños de asiento con agua tibia después de cada evacuación son una opción rápida y eficaz. También puedes aplicar una crema anestésica de venta libre. Sin embargo, es fundamental que, además de aliviar el dolor, busques un diagnóstico adecuado para tratar la causa de fondo.
¿Cuándo debo consultar a un médico?
Si has experimentado dolor al defecar en más de una ocasión, o si notas sangrado al evacuar, es recomendable consultar a un proctólogo. Además, si has usado tratamientos tópicos sin mejoría, lo mejor es recibir una evaluación profesional para descartar otras condiciones o para iniciar un tratamiento adecuado. Recuerda que las cremas hemorroidales pueden ser incluso contraproducentes para las fisuras, así que lo mejor es conocer bien el origen de tus síntomas para darte un tratamiento adecuado.
¿Las fisuras anales pueden volverse cancerosas?
No, las fisuras anales no se transforman en cáncer. Sin embargo, en algunos casos puede ser necesario realizar pruebas para descartar otras enfermedades que puedan presentar síntomas similares, como la enfermedad de Crohn o infecciones.
¿Cuál es la diferencia entre fisura anal y hemorroides?
Aunque ambas condiciones afectan la región anal y pueden causar dolor y sangrado, son problemas distintos. Una fisura es una herida o desgarro en la mucosa del ano, mientras que las hemorroides es un tejido vascular que se puede inflamar, sangrar y prolapsar. La diferencia clave radica en que las hemorroides no duelen (salvo excepciones) y notas un bulto al palparte la región anal, en cambio la fisura duele bastante.
Conclusión
La fisura anal es una condición que, aunque pequeña, puede tener un gran impacto en la calidad de vida debido al dolor y la incomodidad que genera. La buena noticia es que existen opciones de tratamiento eficaces que pueden ayudar a sanar esta herida, desde cambios en la dieta y el uso de baños de asiento hasta opciones más avanzadas como la inyección de toxina botulínica y fisioterapia del suelo pélvico.
Lo más importante es no ignorar el dolor ni retrasar la consulta médica. Una evaluación temprana permite no solo aliviar los síntomas, sino también prevenir complicaciones como la fisura crónica o el síndrome del elevador del ano. Con la información y el tratamiento adecuado, es posible vivir sin las molestias de una fisura anal y mejorar la calidad de vida.
Lo que se puede aprender de alguien que explica con claridad, sencillez y delicadeza.
Muchísimas gracias.
Es que ha sido básicamente explicar lo que explico día a día en la consulta. ¡Me alegro que te haya sido útil!
Buenas tardes
Muchas gracias por la excelente explicación y por transmitir esta información que es de ayuda tanto sanitaria como psicológica. Soy de los que padecen este problema (creo) y otros relacionados tanto con el estreñimiento como las diarreas.
Y tengo miedo que reduzco al leer sus artículos y el libro. He usado cremas hemorroidales que me alivian, usted es médico y sabe más que yo, así que supongo que es por efecto placebo. Probaré con el baño de asiento.
Saludos
Los baños de asiento están bien, pero lo que está mejor es que te den un tratamiento adecuado si se trata de una fisura.
Si te quita algo de miedo los artículos, imagínate lo tranquilo que te quedarás después de consultarlo con tu médico.
Un saludo
Hola Karina,
Me gustaría saber cómo se puede pedir cita en su consulta.
Muchas gracias,
Hola Merche,
En el apartado de «Consulta» de esta misma página web, encuentras toda la información:
https://karinacuinas.com/consulta/
Gracias por la confianza
Que paz transmiten siempre tus palabras, Karina. Padezco una fisura, y tras operación de ovario, un dolor muy fuerte e invalidante cada vez que voy al baño, que me han diagnosticado como síndrome del elevador del ano. El dolor es en la zona del ovario que no tengo, pero se me desencadena con las ganas de ir al wc, ¿qué puedo hacer? Necesito que me hablen en castellano, me tienen dando vueltas en mi hospital
Tengo pendiente escribir en el blog sobre el síndrome del elevador del ano, una causa muy típica de que se mantenga el dolor después de la cirugía tradicional de la fisura anal o de la cirugía hemorroidal. Te recomendaría que te viese algún proctólogo experto en suelo pélvico para tratar tanto la fisura como el síndrome del elevador en tratamiento combinado con una fisioterapeuta del suelo pélvico experta en coloproctología. Hay muchas personas como tu, y se puede salir de ello. Mucho ánimo!
Hola, no estas aquí en Ecuador cierto?
No, estoy en España. Pero puedo dar segundas opiniones por videoconsulta si te interesa
Buenas tardes! Muchas gracias por toda la información tan útil. A mí me hicieron cirugía en enero y tras un mes y la correspondiente revisión me dieron el alta, pero hace ya varias semanas vuelvo a tener molestias y no especialmente al ir al baño. ¿Esto es normal? ¿Alguna recomendación? Muchísimas gracias!
Por desgracia eso que cuentas es más frecuente de lo que parece. Habría que revisar cuál es la raíz del problema, porque a veces la fisura es solo la punta del iceberg. Te recomendaría acudir a un proctólogo con especialización en suelo pélvico. Mucho ánimo!
Buenos días, una amiga con multiples patologías tiene estreñimiento causado por medicamentos contra el dolor, nunca había sido estreñida. Tiene una fisura y está pasándolo muy mal. Ella toma anticoagulante. ¿Se puede aplicar botox si toma anticoagulante?
Hola Matilde, habría que ver el caso. Operamos también a gente tomando anticoagulantes, así que se podría poner botox igual, pero habría que ver el motivo por el que lo toma y si se puede dejar de tomar mientras se hace el procedimiento con seguridad
Hola Doctora, me pregunto si el usar la pomada Rectogesic durante años para tratar una fisura recidivante puede tener efectos secundarios a largo plazo en la salud, como acelerar el deterioro cognitivo, lo digo por su efecto sistémico. Me da a mi que el trinitrato de glicerilo no debe ser muy bueno para el tejido neurovascular del cerebro cuando genera dolor de cabeza y mareo. No sé si hay evidencia científica sobre este tema. Gracias
Hola Manuel, en los estudios solo se reportan los efectos adversos durante el período de tratamiento recomendado, no contemplan que alguien lo se durante años. Para las fisuras recidivantes hay soluciones mucho más eficaces que estar poniendo parches con una crema. Pide ayuda para salir de ese círculo vicioso.
Buenas tardes
Gracias por la información tan clara.
Una duda sobre laxantes, ¿Para intolerancia a la lactosa y alta en fructosa- sorbitol cuál recomienda?
Te recomendaría que lo consultases con tu médico, para saber qué tipo de laxantes necesitas (si es que necesitas alguno) y luego ver dentro de las formulaciones la que mejor se adapte a tu caso. Lo de la intolerancia a la fructosa es un tema para valorar, porque no suele ser todo blanco o negro, sino suele ser un umbral de tolerancia.
Hola doctora, recomienda el uso de ozono para tratar la cicatrización de fisura?
El tratamiento con ozono no está en ninguna guía clínica para la fisura anal. Es cierto que hay estudios en el ozono tópico para cicatrización de heridas en otras partes del cuerpo, el problema de la fisura es que el mecanismo por el cual no cicatriza tiene que ver con la hipertonía del esfínter lo que genera una falta de riego sanguíneo en la zona. Me temo que el ozono no sirve para relajar músculos.
Doctora me pidieron 4 puntos de botox ayer x la tarde y hoy por la mañana quise hacer pero se me retuvo x rl dolor, a partir de cuando empieza, a a trabajar el botox y relaja mi esfinter. muchas gracias anticipadas por responder, doy de Perú.
Me sorprende que no te hayan explicado que el efecto del botox no es inmediato, sino que suele empezar entre 1-3 semanas. En este artículo lo explico mejor.